22 abril 2022

Día Mundial de la Tierra, malos hábitos a los que renunciar para aprender del pasado

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A lo largo de los años, las acciones humanas han transformado drásticamente los ecosistemas de la Tierra. Muchas generaciones, independientemente de las consecuencias que se habrían derivado, han vivido siguiendo modelos de comportamiento insostenibles, que hoy exigen una profunda reconsideración del impacto medioambiental que tienen nuestras pequeñas acciones cotidianas. La responsabilidad individual y una mayor conciencia y sensibilidad hacia lo que nos rodea son los conceptos clave de la nueva campaña en redes sociales de Grazie Natural, la marca de papel 100 % ecológico del Grupo Lucart obtenido a partir del reciclaje de envases de cartón para bebidas tipo Tetra Pak®.

En los canales de Facebook e Instagram de la marca se mostrará cómo «Todos hemos contribuido a dañar el planeta» con una serie de contenidos acompañados del hashtag #oracontribuiamoasalvarlo y el testimonio del actor Matteo Caremoli, quien, en pleno proceso de maduración, reflexionará sobre los comportamientos que tenía en su juventud y por qué decidió adoptar, una vez crecido, un estilo de vida más sostenible. Un mensaje que nos invita a reconocer nuestra responsabilidad medioambiental, y nos recuerda que, si nos comportamos como es debido, todos podemos contribuir a crear un futuro más sostenible.

6 malos hábitos que hay que abandonar

Aunque aún son muchos los esfuerzos necesarios para proteger nuestro planeta, Lucart ha querido elaborar, con motivo del Día Mundial de la Tierra, una lista de 6 malos hábitos que deberíamos abandonar para aprender de los errores del pasado.

  1. Utilizar laca en espray: cuando el autocuidado perjudica al medio ambiente
    Un estudio de la Universidad de York y del National Centre for Atmospheric Science señala el impacto que provocan las lacas, desodorantes y otros productos en espray. Los productos de este tipo contienen los mismos químicos que emiten los automóviles y los combustibles. Cada año se consumen en todo el mundo más de 25 000 millones de envases, responsables de la emisión de aproximadamente 1,3 millones de toneladas de contaminantes, una cifra que podría ascender a 2,2 millones de toneladas en 2050. El uso de lacas y esprays, tan de moda en la década de 1980, era aún más dañino cuando los productos contenían clorofluorocarbonos, reconocidos como responsables del daño a la capa de ozono y, por tanto, prohibidos por el Protocolo de Montreal de 1987.



  1. Demasiado plástico fabricado (y desechado)
    ¿Cuántas veces hemos visto abrir un paquete de cigarrillos y tirar el paquete por la ventana? Incluso ahora, cada minuto, un camión lleno de plástico termina en el mar, con el riesgo de dañar los ecosistemas marinos. Un informe de la Fundación Ellen MacArthur, realizado en colaboración con el Foro Económico Mundial, insiste en que la cantidad de plástico en los océanos superará la cantidad de peces para 2050. Hoy en día los océanos ya contienen alrededor de 165 millones de toneladas de plástico, el equivalente a vaciar un camión de basura al mar cada minuto. ¿Y de dónde proceden principalmente? De los envases de plástico, que solo se reciclan en un 14% de los casos y cuya recuperación podría ayudar considerablemente a los ecosistemas marinos.



  1. Arena y conchas, se miran pero no se tocan
    Aunque pueda parecer un gesto inofensivo, recoger conchas marinas es ilegal, al igual que llevarse arena, agua o cualquier otro material de la playa. El objetivo es preservar el paisaje y el ecosistema del lugar: llevarse las conchas marinas provoca una disminución de los organismos que dependen de ellas, y privar al fondo marino de sus conchas y arena puede provocar la erosión de la costa. Una costumbre que amenazaba con modificar el equilibrio de muchos tramos del litoral.



  1. Detener el uso indiscriminado de pesticidas en la agricultura
    Un estudio publicado en BioScience añade las luciérnagas a la larga lista de seres vivos en peligro de extinción e identifica sus mayores amenazas, como la pérdida de su hábitat provocada por el rápido desarrollo urbano, la contaminación lumínica y el uso excesivo de pesticidas. Los principales culpables son los neonicotinoides, una clase de insecticidas neuroactivos sistémicos entre los más utilizados en el mundo, cuyo uso dentro de la Unión Europea ahora está sujeto a restricciones.



  1. Apaga el motor
    Los mayores aumentos en la temperatura media de la Tierra se han producido desde 1950. Este incremento medio global se atribuye a la concentración atmosférica de gases de efecto invernadero, por tanto, también al CO2 emitido por el ser humano como consecuencia de la producción de energía a través de combustibles fósiles y de un uso excesivo de vehículos. Las emisiones globales de CO2 en 1990 fueron de 21 400 millones de toneladas; el último análisis de la IEA alerta que en 2021 alcanzaron un máximo histórico de 36 300 millones de toneladas, con un aumento del 6 % respecto al año anterior.



  1. Uso (y abuso) de energía producida con combustibles fósiles
    El Día de la Deuda Ecológica se refiere al día en que la humanidad consume por completo los recursos producidos por el planeta en todo el año. A lo largo de los años, la fecha se ha ido adelantando progresivamente (en la década de 1970 caía en diciembre), un reflejo de la presión cada vez más insostenible que el ser humano ejerce sobre el medio ambiente. ¿Una solución? #MoveTheDate, dicen los expertos, es decir, retrasar el Día de la Deuda Ecológica como mínimo 5 días cada año, lo que permitiría a la humanidad lograr algún tipo de compatibilidad con el planeta antes de 2050. Las oportunidades significativas se encuentran en cinco áreas clave: ciudades, energía, alimentos, población y el planeta. Por ejemplo, reducir las emisiones de CO2 de la combustión de combustibles fósiles en un 50% significaría adelantar la fecha de la deuda en 93 días.


«Con esta campaña queremos invitar a la gente a la autorreflexión. A menudo tendemos a distanciarnos, incluso inconscientemente, de nuestras responsabilidades medioambientales, atribuyendo la carga del cambio a otra persona, siempre externa y superior. Esto, sin embargo, es un grave error; poner en marcha este cambio es ante todo una responsabilidad individual. Todos debemos tomar conciencia de la importancia de nuestras elecciones diarias, que pueden influir progresivamente en el desarrollo, crecimiento y bienestar de toda la comunidad. Cada uno de nosotros puede tener un impacto positivo y duradero en la humanidad y el planeta. Todos cometimos errores en nuestra juventud, pero ahora es el momento de corregirlos, comenzando con pequeñas decisiones diarias.» - ha comentado Giovanni Monti, Corporate Sales & Marketing Director Consumer de Lucart.

«Esta es la continuación del proceso de posicionamiento iniciado en 2018, que ha mantenido el tono de voz altamente irónico que distingue las campañas de la marca» – ha declarado Alessandro Modestino, CEO & Founder Meloria – «Empezamos a hablar de sostenibilidad cuando no era un tema tan ampliamente discutido, con el objetivo de sacar una sonrisa al tocar el punto de la responsabilidad medioambiental».
Consumer, Grazie Natural